LIMA.- La peruana Rosario Julián Mauricio, de 45 años de edad, ha decidido acudir cada fin de semana, desde hace un par de meses, a un muelle del distrito de Chorrillos, ubicado en el sur de Lima, la capital de Perú, para alimentar a pelícanos, ante la escasez de peces provocada por el fenómeno climatológico de El Niño.
Según explicó la mujer a Xinhua, la escasez de los peces conocidos como anchovetas (Engraulis ringens) provocada por el aumento de la temperatura marina, obliga a las aves a desplazarse a la costa, los puertos y las ciudades en busca de comida, lo que ha generado una alta mortandad de especímenes.
Recordó que ella vio por primera vez la triste situación de esas aves a través de las redes sociales, lo cual "fue doloroso" y le hizo sentir que era "necesario ayudar", así que desde que alimenta a las aves, ha notado una mejoría en ellas.
"Antes estaban muy, muy delgados; casi ni siquiera podían caminar bien en la arena. Simplemente, se quedaban en la playa", explicó.
La activista indicó que compra en cada jornada entre 30 y 40 kilos de pescado para socorrer a las aves desnutridas, aunque adapta el volumen del alimento a las fluctuaciones del mercado local, a lo que destina recursos monetarios que superan una inversión de 2.000 soles (unos 600 dólares).
Agregó que la financiación de esta labor de auxilio "sale principalmente" de su propio sueldo, aunque en fecha reciente ha comenzado a recibir algunos aportes voluntarios de ciudadanos sensibilizados con la compleja crisis biológica que atraviesan los ejemplares marinos.
La rescatista ha aprovechado para advertir que la pérdida de esa fauna altera el equilibrio del ecosistema costero peruano y puede golpear de manera directa a la producción de guano que permite mantener una agricultura sana, así como el desarrollo turístico sustentable.
La ciudadana ambientalista apeló a la sensibilidad colectiva para no ignorar el sufrimiento de los animales silvestres golpeados por el fenómeno climático de El Niño y pidió al mismo tiempo la intervención activa de las autoridades estatales para proteger el patrimonio natural.