Las fiestas patrias son para muchos poblanos el pretexto perfecto para reunirse con familiares y amigos, disfrutar una noche mexicana y brindar con tequila, cerveza, mezcal u otras bebidas alcohólicas; sin embargo, la celebración puede convertirse en un riesgo cuando quienes toman deciden ponerse al volante.
Por ello, las autoridades que se dicen encargadas de la seguridad, mantienen los dispositivos de manera permanente, principalmente durante los fines de semana, en distintos puntos de la ciudad y prepara un reforzamiento para estas fechas.
Ante el incremento de reuniones y consumo de alcohol por el Grito de Independencia, la vigilancia se intensificará durante la noche del 15 de septiembre para detectar y retirar de circulación a conductores que representen un riesgo.
La autoridad según ha dicho que los operativos se llevarán a cabo de manera constante y durante fechas de alta concentración de personas se pone especial atención para prevenir siniestros viales. Los puntos de revisión pueden cambiar y se han instalado en vialidades como la avenida Juárez, bulevar 2 de Octubre, bulevar 5 de Mayo, bulevar Hermanos Serdán, entre otras.
En Puebla capital, la normativa establece que está prohibido conducir con un grado de intoxicación alcohólica superior a 0.07 miligramos de alcohol por litro de aire espirado; dependiendo de la concentración detectada, el conductor puede ser clasificado en diferentes niveles de intoxicación.
Pero las consecuencias no se limitan a una multa, los automovilistas que superen los límites establecidos pueden enfrentar sanciones económicas, arresto administrativo de hasta 36 horas y la remisión de su vehículo al corralón, además de los gastos derivados del arrastre y depósito. También pueden aplicarse otras medidas determinadas por la autoridad competente.
Las multas contempladas en la normativa municipal van de 2 a 100 UMA, lo que con el valor vigente en 2026 representa aproximadamente entre 235 y 11,731 pesos, dependiendo de la infracción y las circunstancias del caso.
Además, la legislación estatal contempla la suspensión de la licencia de conducir por un año desde el primer resultado positivo en una prueba de alcoholimetría.
Los conductores que dan positivo son presentados ante el juez cívico, quien determina las sanciones correspondientes.
Las autoridades han reiterado que el alcoholímetro tiene un objetivo preventivo y busca evitar que una noche de celebración termine en un accidente.
Por ello, durante estas fiestas patrias el llamado es a celebrar, pero sin arriesgar la vida: si el tequila, la cerveza o cualquier otra bebida forman parte del brindis, el volante debe quedar fuera de la celebración.
Designar a un conductor, utilizar transporte público, taxi o alguna aplicación de movilidad puede marcar la diferencia entre una noche mexicana y una tragedia.