En la Universidad del Deporte del Estado de Puebla (UDEP), estudiar y entrenar ya no son actividades separadas; aquí, la formación académica comparte espacio con la preparación física, la disciplina y el desarrollo de habilidades deportivas, bajo un modelo de educación superior pública que busca profesionalizar una industria en constante crecimiento.
Durante un recorrido por sus instalaciones, Juan Landeros, secretario técnico de la UDEP, explicó que esta institución representa una propuesta educativa innovadora impulsada por el gobernador Alejandro Armenta, con el objetivo de convertir al deporte en una herramienta de formación, bienestar y desarrollo social.
Encabezada por el exentrenador José Luis Sánchez Solá, “el Chelís”, como rector, la Universidad del Deporte actualmente cuenta con 527 estudiantes de la primera y segunda generación, quienes iniciaron el ciclo escolar 2026-2027 el pasado 31 de agosto.
Su oferta académica contempla cinco licenciaturas: Psicología del Deporte, Comunicación Deportiva, Gestión y Administración de Espacios Deportivos, Espacios Recreativos y Cultura Física.
Uno de los principales distintivos del modelo es que el deporte forma parte de la vida cotidiana de los universitarios, de los 527 alumnos, 190 integran los equipos representativos y comienzan su jornada alrededor de las siete de la mañana con entrenamiento; posteriormente, acuden a clases y por la tarde regresan a las actividades deportivas.
El resto de los estudiantes también debe elegir una disciplina para practicarla diariamente.
De esta manera, se materializa uno de los principios de la institución: “el aula también es la cancha y la cancha también es el aula”. La intención es que la práctica deportiva no sea únicamente un complemento de la formación académica, sino un componente permanente del proceso educativo.
La preparación tampoco se limita a las materias de cada carrera; el esquema contempla cuatrimestres y periodos intercuatrimestrales destinados a capacitaciones, certificaciones y seminarios internacionales, con la finalidad de que los estudiantes acumulen herramientas profesionales que puedan utilizar incluso antes de concluir sus estudios.
El modelo busca que esas habilidades también tengan una aplicación laboral; como ejemplo, se encuentra el caso de un estudiante de básquetbol que además de ser capitán del equipo representativo, cursa una certificación como árbitro y puede poner en práctica sus conocimientos durante los fines de semana y generar ingresos adicionales.
La UDEP también contempla a jóvenes que llegan desde otros puntos del estado y del país, la institución cuenta con dormitorios para estudiantes provenientes de otros estados, municipios de la zona conurbada y localidades alejadas, lo que facilita su permanencia y participación tanto en las actividades académicas como deportivas.
A la formación se suma un esquema de atención integral, los estudiantes tienen acceso a un alimento diario, tomando en cuenta las necesidades relacionadas con la actividad física, mientras que los integrantes de los equipos representativos reciben un kit de recuperación con proteína, electrolitos, yogur y barras para complementar su preparación después de los entrenamientos.
Otro de los componentes del proyecto es su esquema de cuotas; la inscripción para toda la carrera tiene un costo de 2,100 pesos, mientras que la cuota cuatrimestral es de 2,500 pesos. Los estudiantes poblanos con beca cubren el 50 % equivalente a 1,250 pesos por cuatrimestre, mientras que los integrantes de los equipos representativos tienen cubiertas sus cuotas.
El proceso de admisión se lleva a cabo mediante una convocatoria que se publica en marzo e incluye un examen de conocimientos generales y una evaluación deportiva; además, la Universidad mantiene opciones de educación continua, como microformaciones en futbol e inglés a través del deporte.
Con unidades académicas proyectadas en distintos puntos del interior del estado, la UDEP pretende ampliar el alcance de este modelo y acercar a más jóvenes a la práctica deportiva y a las oportunidades profesionales que existen alrededor de ella.
Más que formar atletas, la apuesta es crear profesionales especializados en las distintas áreas de la industria deportiva. Psicólogos, comunicadores, administradores, especialistas en cultura física y gestores de espacios deportivos forman parte de un mismo ecosistema.
En la UDEP, la jornada comienza en la cancha, continúa en las aulas y vuelve al terreno deportivo; es la expresión de un modelo que busca que educación y deporte avancen por la misma ruta, con la mira puesta en formar nuevas generaciones no sólo capaces de competir, sino también de convertir su conocimiento y pasión por el deporte en una profesión.