Iago, el joven poblano embajador de la micronación Slowjamastan

Iago, el joven poblano embajador de la micronación Slowjamastan

Foto: Slowjamastan

Con apenas 14 años, un estudiante poblano fue nombrado embajador de Slowjamastan en México, una micronación no reconocida por la ONU que nació como una propuesta lúdica y crítica sobre la política y las relaciones internacionales.

 

A sus 14 años, mientras cursa el primer grado de preparatoria en Puebla, Iago Rivadeneyra, ha encontrado una forma poco convencional de acercarse al mundo de la política exterior: convertirse en embajador de Slowjamastan en México, una micronación ubicada en territorio de California, Estados Unidos, que se autoproclamó independiente el 1 de diciembre de 2020.

 

El joven poblano conoció la existencia de Slowjamastan a través de un artículo de BBC News. Su curiosidad lo llevó a investigar sobre esta peculiar nación, registrarse como ciudadano y posteriormente establecer contacto con sus representantes para preguntar si podía asumir una función diplomática desde México.

 

La respuesta fue positiva y, después de cumplir con los requisitos establecidos por la propia micronación, Iago obtuvo el nombramiento como embajador. Aunque reconoce que no se trata de un cargo diplomático reconocido por el Gobierno de México ni por Naciones Unidas, explica que la experiencia le ha permitido involucrarse en temas de relaciones internacionales y acercarse a personas interesadas en conocer más sobre Slowjamastan.

 

 

 

Entre sus actividades está la de explicar qué es esta micronación, orientar a mexicanos interesados en obtener su ciudadanía y promover algunas de las actividades que desarrolla su administración. Hasta ahora, ha ayudado a tramitar alrededor de tres ciudadanías de mexicanos interesados en formar parte de esta comunidad.

 

Para Iago, la ciudadanía representa principalmente una experiencia basada en la curiosidad. El procedimiento se lleva a cabo mediante un registro en el sitio oficial de Slowjamastan y, después de una revisión, los solicitantes pueden recibir la confirmación correspondiente.

 

Su interés por convertirse en embajador surgió también de su acercamiento a la política, las discusiones sobre asuntos públicos y su asistencia a conferencias relacionadas con Naciones Unidas. Desde temprana edad, asegura, comenzó a cuestionarse si los menores podían encontrar espacios para involucrarse en asuntos políticos y diplomáticos.

 

Pero, más que buscar una carrera política tradicional en México, el joven poblano afirma que su interés está relacionado con la política exterior, particularmente con la manera en que México se relaciona con el resto del mundo y con la percepción que otros países tienen de la nación.

 

 Su proyecto personal va más allá del peculiar nombramiento. Iago tiene como meta estudiar Derecho Internacional, con especial interés en el Derecho Internacional de los Negocios, y ya ha comenzado a investigar las universidades donde podría cursar esta carrera.

 

Mientras tanto, pretende continuar como embajador de Slowjamastan durante varios años, pues considera que se trata de una actividad que disfruta y que, además, le permite mantenerse vinculado con temas que podrían formar parte de su futuro profesional.

 

Slowjamastan fue creada por Randy “Randy Williams”, un DJ estadounidense que, después de visitar los países reconocidos por Naciones Unidas, decidió crear su propia micronación. 

 

El proyecto se presenta como una propuesta que busca transmitir mensajes mediante el humor, la sátira y la parodia de determinados comportamientos políticos, principalmente de Estados Unidos, aunque también de situaciones que ocurren alrededor del mundo.

 

Aunque Slowjamastan no es un Estado soberano reconocido internacionalmente, su existencia ha despertado la curiosidad de personas de distintos países. Para Iago, formar parte de este proyecto representa precisamente eso: una oportunidad para explorar, aprender y acercarse desde una perspectiva diferente al mundo de las relaciones internacionales.

 

Así, desde Puebla y con apenas 14 años, este estudiante ya tiene un título diplomático poco común, pero sobre todo ha encontrado en una micronación una puerta de entrada a la disciplina que sueña convertir en su profesión.

 

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