En medio de las actividades por el Mes del Orgullo, el reconocimiento legal de las infancias y adolescencias trans continúa como una asignatura pendiente en Puebla, pese a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó desde 2022 adecuar la legislación estatal para garantizar este derecho.
La discusión ha cobrado relevancia debido a los llamados de colectivos de la diversidad sexual, organizaciones de derechos humanos y familias que buscan que niñas, niños y adolescentes trans puedan acceder a la rectificación de sus documentos de identidad mediante un procedimiento administrativo accesible y sin discriminación.
Las infancias y adolescencias trans son aquellas cuya identidad de género no coincide con el sexo asignado al nacer; especialistas y organismos internacionales han señalado que la identidad de género suele manifestarse desde edades tempranas y forma parte de la diversidad humana, por lo que el reconocimiento legal busca garantizar derechos fundamentales como la identidad, la igualdad y la no discriminación.
En marzo de 2022, la SCJN declaró inconstitucional una disposición del Código Civil de Puebla que limitaba el cambio de identidad de género únicamente a personas mayores de 18 años.
Ante este escenario, en diciembre de 2025 la diputada local de Morena, Gabriela Chumacero Rodríguez, presentó una iniciativa para reformar el Código Civil y permitir la rectificación de identidad de género sin imponer requisitos relacionados con cirugías o tratamientos hormonales.
La propuesta plantea que el trámite se haga ante el Registro Civil, con acompañamiento de madres, padres o tutores legales, y busca brindar certeza jurídica a las personas trans menores de edad.
No obstante, la iniciativa permanece en análisis dentro de comisiones legislativas; los diputados han argumentado la necesidad de llevar a cabo mesas de trabajo, consultas y revisiones jurídicas antes de emitir un dictamen, mientras que organizaciones civiles consideran que falta voluntad política para atender el tema.
El debate sobre las infancias y adolescencias trans suele estar acompañado de mitos y desinformación, uno de los más comunes es que las niñas, niños y adolescentes no pueden reconocer su identidad de género a edades tempranas.
Sin embargo, especialistas aseguran que tanto personas cisgénero como transgénero suelen expresar de manera consistente su identidad desde la infancia, y que escuchar y acompañar estos procesos contribuye a su bienestar emocional.
También es falso que el reconocimiento legal implique cirugías o tratamientos hormonales para menores de edad, los cambios en documentos oficiales son procedimientos administrativos, mientras que cualquier atención médica relacionada con la transición sigue protocolos especializados; las cirugías de reasignación genital, además, están destinadas a personas adultas.
Otro argumento frecuente es que ser trans es una “moda” o resultado de una influencia social, expertos indican que el aumento de casos visibles responde principalmente a una mayor aceptación social y acceso a información, lo que permite que más personas expresen abiertamente su identidad sin temor al estigma.
Asimismo, la idea de que la mayoría de las personas trans se arrepienten de su transición no está respaldada por la evidencia científica, diversos estudios reportan tasas de arrepentimiento bajas y dicen que, cuando ocurren, suelen estar relacionadas con la discriminación, la presión social o la falta de apoyo.
Finalmente, organizaciones de salud y derechos humanos advierten que el mayor riesgo para estas infancias no es el reconocimiento de su identidad, sino el rechazo, la discriminación y la violencia.
El acompañamiento familiar, escolar y social se asocia con mejores condiciones de salud mental y desarrollo integral.