Canasta básica se dispara en Puebla y obliga a familias a cambiar su alimentación

Canasta básica se dispara en Puebla y obliga a familias a cambiar su alimentación

Foto: Enfoque

Desde hace varias semanas, productos esenciales de la canasta básica han registrado incrementos significativos en Puebla, presionando la economía familiar y obligando a miles de hogares a modificar sus hábitos de consumo.

 

De acuerdo con datos del INEGI, a febrero de 2026, el costo de la canasta alimentaria aumentó 6.5 % anual en zonas urbanas y 5.6 % en rurales, por encima de la inflación general, que se ubicó en 4.02 %. Este encarecimiento ha sido impulsado principalmente por productos como el jitomate, que reporta un alza anual de 60.2 %, seguido del bistec de res con 14.2 %, además de alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar con el 7.2 %, así como el limón y la papa.

 

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Esta situación es palpable en los mercados tradicionales. En un recorrido hecho por Imagen Poblana en uno de los mercados de la ciudad, comerciantes ofrecen el jitomate hasta en 37 pesos por kilo, el limón en 22, el aguacate en 35 y el chile serrano en 65 pesos.

 

Esta alza de precios ha impactado de forma directa a comerciantes, quienes reportan menor afluencia de clientes y compras más pequeñas.

 

"Cada semana cambia el precio, a veces sube de golpe y nosotros tenemos que ajustarnos, pero la gente se molesta porque piensa que uno abusa”, argumento doña Felipa, comerciante de verduras.

 

En el área de carnes, la situación es similar, "el pollo ha subido mucho, hay clientes que ya no compran el kilo completo, piden medio o hasta menos; antes llevaban para toda la familia, ahora solo lo del día”, aseguró Carlos, un vendedor.

 

Es un hecho, "las ventas se resienten”, coincidieron los locatarios, quienes aseguran que productos como verduras, carne de cerdo, pollo y res han aumentado hasta 20 % en semanas recientes.

 

Pero el impacto también se resiente en los hogares. Un estudio del Centro de Investigación e Inteligencia Económica (CIIE) de la UPAEP revela que más de 52 % de los poblanos que perciben salario mínimo no logra cubrir la canasta básica, por lo que las familias han tenido que modificar tanto la frecuencia de compra como el tipo de alimentos que consumen.

 

Ya no puedo comprar igual que antes, si llevo huevo, dejo el queso; si compro carne, ya no me alcanza para fruta”, expresó María López, ama de casa, quien asegura que su gasto semanal ha aumentado sin que su ingreso cambie.

 

Por otro lado, un padre de familia relató que incluso han tenido que cambiar su dieta, "antes comíamos pollo o carne seguido, ahora es más frijol, arroz y lo que alcance. Sí afecta, sobre todo por los niños”.

 

Incluso los adultos mayores también resienten el impacto, "con mi pensión compro menos, todo está más caro, hasta lo más básico, tengo que cuidar mucho en qué gasto”, mencionó doña Azucena, quien acude cada tercer día al mercado para administrar mejor su dinero.

 

Es una realidad que muchas familias han optado por reducir el consumo de carne, jitomate y verduras frescas, sustituir productos o limitar la variedad de alimentos; “el bolsillo no perdona, ya dejamos fuera varias cosas”, relatan varios consumidores, quienes enfrentan una reducción en la calidad y diversidad de su dieta.

 

Actualmente, la canasta alimentaria urbana alcanza un costo mensual de 2,516.97 pesos por persona, mientras que la línea de pobreza por ingresos supera los 4,877 pesos, lo que evidencia la presión económica sobre la población.

 

Especialistas advierten que factores como las altas temperaturas, que superan los 30 grados, los costos logísticos y la inseguridad están incidiendo en el encarecimiento de los alimentos. Mientras tanto, en Puebla, el aumento de la canasta básica no solo golpea el bolsillo, está transformando la forma en que miles de familias comen todos los días.

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