El Senado de México aprobó la tarde del miércoles, por unanimidad, una reforma constitucional que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con una aplicación gradual de dos horas menos por año hasta 2030.
"Por unanimidad, con 121 votos a favor, se aprueba en lo general y los artículos no reservados del dictamen que reforma la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de reducción de la jornada laboral", informó la Cámara Alta del Congreso en sus cuentas de redes sociales.
La reforma modifica el artículo 123 de la Carta Magna mexicana, que data de 1917 cuando fue promulgada después de la revolución social armada que estalló en 1910, para beneficiar a cerca del 65 por ciento de la población, unos 13,4 millones de personas trabajadoras.
El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, Óscar Cantón Zetina, dijo que, entre los beneficios de la reducción de la jornada laboral, están disminuir fatiga y accidentes, mejorar la salud y seguridad en el trabajo, y ayudar a equilibrar la vida personal y laboral.
"La jornada de 40 horas debe quedar en la letra constitucional, es una vieja demanda obrera de la clase trabajadora en su conjunto", expresó en la tribuna el senador del gobernante Movimiento de Regeneración Nacional (Morena, izquierda).
???? Para garantizar los derechos de las y los trabajadores de México, el Senado aprobó modificar la Constitución a fin de reducir la jornada laboral. pic.twitter.com/8dz6ppxY21
— Senado de México (@senadomexicano) February 12, 2026
El dictamen fue presentado por las comisiones de Puntos Constitucionales y de Trabajo y Previsión Social.
La senadora Geovanna Bañuelos, vicecoordinadora del Partido del Trabajo, de la coalición gobernante, recordó que, desde la revolución social mexicana y la Constitución de 1917, "el artículo 123 sentó las bases de los derechos laborales, incluida la jornada de trabajo, producto de la lucha obrera y no de concesiones del poder (…) Trabajar menos horas no es producir menos, es vivir mejor".
DEBATE LEGISLATIVO
Por su parte, la senadora Cristina Ruiz del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro) criticó a las bancadas de la coalición oficialista, por lo que considera una "mentira sistemática", como calificó a "una reforma del cansancio y de la explotación".
La legisladora opositora planteó que la verdadera demanda social es una jornada de cinco días laborables y dos días de descanso, con menos horas extras y mejor remuneradas, con sanciones para los empleadores que incumplan, porque "cambiarle el nombre al esquema no significa que el trabajador descanse más".
Por su parte, el coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano (MC, socialdemócrata), Clemente Castañeda, anunció el voto a favor de su bancada, pero apuntó que el dictamen es insuficiente.
El partido cuestionó que no se garantice en la Constitución el derecho a dos días de descanso, "que se abaraten las horas extras y que la aplicación plena se postergue hasta 2030".
A su turno, el senador Marko Cortés, del Partido Acción Nacional (PAN) anunció el voto a favor de su grupo parlamentario por un paso alineado con estándares internacionales promovidos desde hace décadas y la Organización Internacional del Trabajo.
Sin embargo, también cuestionó la gradualidad de la reducción hasta 2030, con una falta de estímulos fiscales a pequeñas y medianas empresas, y agregó que la reforma "es una justicia a medias, porque más del 50 por ciento de los trabajadores se encuentra en la informalidad y no se beneficiará de inmediato".
El dictamen también sanciona el trabajo extraordinario en menores de edad, ampliando la prohibición hasta los 18 años.
Asimismo, mantiene el derecho a un solo día de descanso por cada seis días de trabajo, con goce de salario íntegro, sin que la reducción de la jornada semanal modifique esta proporción.