La empresa operadora de la central nuclear accidentada Fukushima-1, Tokyo Electric Power Company (TEPCO), aumentará en el próximo ejercicio fiscal japonés (del 1 de abril de 2026 al 31 de marzo de 2027) tanto el volumen como la frecuencia de los vertidos de agua tratada con baja radiactividad al océano.
De acuerdo con los planes de la compañía, en el nuevo año fiscal se realizarán ocho vertidos, frente a los siete previstos en el ejercicio en curso, y el volumen total descargado ascenderá a 62.400 toneladas, frente a las 54.600 toneladas actuales.
No obstante, el contenido total de tritio será menor: tras situarse en 14 billones de becquerelios (Bq) en 2024 y en 15 billones en 2025, en 2026 se reducirá a 11 billones de becquerelios.
TEPCO inició el 24 de agosto de 2023 el vertido al océano del agua que se usó para enfriar los reactores dañados en el accidente nuclear de 2011 y que posteriormente fue sometida a un proceso de depuración mediante el Sistema Avanzado de Procesamiento de Líquidos (ALPS).
El sistema ALPS permite eliminar del agua 62 tipos de radionuclidos, excepto el tritio. Toneladas de agua tratada se almacenan actualmente en tanques gigantescos de la planta.
Para el inicio del ejercicio fiscal de 2026, el número total de vertidos realizados desde agosto de 2023 ascenderá a 18. Durante este periodo, las muestras tomadas en el punto de descarga mostraron concentraciones de tritio de solo varias decenas de becquerelios por litro, muy por debajo del nivel recomendado por la Organización Mundial de la Salud para el agua potable (10.000 becquerelios por litro), sin suponer un peligro para la salud humana ni para el medio ambiente.
Antes de la descarga, el agua almacenada se mezcla con agua de mar en un depósito especial para reducir la concentración de tritio hasta un nivel 40 veces inferior a los límites establecidos. Tras la dilución, el agua se conduce al océano a través de un túnel submarino especialmente construido, con un punto de descarga situado a aproximadamente un kilómetro de la costa. Se prevé que este proceso de vertido se prolongue durante unos 30 años.