Internamiento en anexo, ¿se puede llevar a un adicto sin su consentimiento?

Internamiento en anexo, ¿se puede llevar a un adicto sin su consentimiento?

Foto: Enfoque

En México, es común que las familias de personas con adicciones a sustancias busquen internarlas en un “anexo”, a menudo de manera desesperada ante el consumo problemático. Sin embargo, esta práctica plantea dilemas éticos, legales y de efectividad. ¿Se puede internar a una persona en un anexo sin su consentimiento?

 

El internamiento involuntario es posible, pero está estrictamente regulado y limitado a casos excepcionales. Según la Ley General de Salud y los Lineamientos Nacionales para el Ingreso Involuntario a Establecimientos Residenciales de Tratamiento y Rehabilitación de las Adicciones, emitidos por la Secretaría de Salud, el internamiento sólo procede como último recurso terapéutico, cuando se cumplan condiciones específicas.

 

Por ejemplo, cuando la persona está impedida para decidir por sí misma, ya sea por incapacidad transitoria o permanente debido a intoxicación grave o trastorno severo.

 

En ese caso, representa un peligro grave e inmediato para sí misma o para terceros y requiere valoración y justificación por un profesional de la salud.

 

De igual manera, por solicitud familiar, tutor o representante legal, además se debe notificar de manera inmediata al Ministerio Público, en un plazo no mayor a 24 horas en muchos casos.

 

Asimismo, porque requiere revisión periódica por autoridades sanitarias y judiciales.

 

La ley enfatiza el respeto a los derechos humanos, la dignidad y el consentimiento informado como regla general, por lo que el internamiento involuntario no puede usarse para resolver problemas familiares, sociales o de vivienda, y debe ser el tiempo estrictamente necesario. 

 

Muchos "anexos" operan al margen de esta normativa, lo que ha generado denuncias de privación ilegal de la libertad, maltratos y violaciones a derechos humanos. En la práctica, muchos internamientos involuntarios en anexos informales carecen de respaldo legal y médico adecuado, lo que los hace riesgosos o ilegales.

 

¿Cuál es la mejor manera de ayudar a una persona con adicción?

 

La evidencia científica dice que la intervención más efectiva es un enfoque basado en salud, no en castigo o coerción forzada. Las estrategias recomendadas incluyen acercamiento empático y sin confrontación, hablar con la persona en un momento de calma, expresando preocupación desde el cariño, evitar discusiones cuando está bajo efectos y motivación y conciencia del problema.

 

Buscar tratamiento voluntario y basado en evidencia, terapia cognitivo-conductual, manejo de medicamentos, grupos de apoyo como Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos, y seguimiento ambulatorio o residencial voluntario.

 

Terapia familiar que ayuda a romper patrones codependientes y apoyar sin habilitar el consumo y enfocarse en factores protectores cómo redes de apoyo, manejo de estrés, empleo y actividades saludables.

 

El tratamiento involuntario sólo se considera cuando hay riesgo inminente de muerte o daño grave y, aun así, los resultados son mixtos comparados con el voluntario. La prevención y el acceso temprano a servicios reducen riesgos.

 

¿Cómo saber si un anexo o centro es confiable?

 

Muchos anexos operan informalmente y sin regulación, para identificar uno confiable, es necesario verificar registro y acreditación ante la Secretaría de Salud federal o estatal, la Comisión Nacional contra las Adicciones o instancias locales.

 

Consultar directorios oficiales en sitios gubernamentales, que cumplan con la NOM-028-SSA2-2009; personal calificado, consentimiento informado, trato digno, prohibición de maltratos, alimentación adecuada, salidas de emergencia y respeto a derechos.

 

Tener transparencia como costos claros, duración del tratamiento, consentimiento informado firmado y posibilidad de egreso voluntario. Evitar señales de alerta, internamientos forzosos sin médico, aislamiento total, castigos físicos y sicológicos, mala higiene, falta de comunicación con familiares o promesas de "cura rápida".

 

Es importante priorizar clínicas acreditadas con enfoque en salud mental y adicciones, o centros públicos como los de la Red Nacional de Atención Integral a las Adicciones.

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