En pleno 12 de diciembre, una fecha profundamente arraigada entre los mexicanos, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo una llamada telefónica con el papa León XIV, a quien extendió una invitación formal para visitar México.
La mandataria dio a conocer el diálogo a través de sus redes sociales, donde destacó el simbolismo del momento: “En esta fecha tan especial para el pueblo de México, conversé por llamada telefónica con su santidad el papa León XIV para invitarlo a visitar nuestro país”. Según relató, el pontífice envió “bendiciones y saludos” a la población con motivo del Día de la Virgen de Guadalupe.
En esta fecha tan especial para el pueblo de México, conversé por llamada telefónica con su santidad el papa León XIV para invitarlo a visitar nuestro país.
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) December 12, 2025
Envía bendiciones y saludos a todos en este día de la Virgen de Guadalupe. Coincidimos en que, más allá de la religión… pic.twitter.com/ChKMLGaLUE
Sheinbaum subrayó que tanto ella como el líder de la Iglesia católica coincidieron en que la figura guadalupana trasciende credos y doctrinas. “Más allá de la religión que profese cada persona y de la laicidad del Estado, la Virgen de Guadalupe es símbolo de identidad y paz para las y los mexicanos”, señaló.
Durante la comunicación, la presidenta estuvo acompañada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y por el coordinador de política para América del Norte, Roberto Velasco, quien actualmente funge como encargado de despacho en la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La conversación ocurre meses después del inicio del pontificado de León XIV, celebrado el 18 de mayo en el Vaticano. Sheinbaum no asistió personalmente a la ceremonia y fue representada por Rodríguez. En ese momento, la administración federal destacó la buena relación que mantiene con la Iglesia católica.
Aunque no se han revelado fechas posibles para una visita del pontífice, el gobierno mexicano considera que un encuentro en territorio nacional reforzaría los vínculos de cooperación y diálogo que se han mantenido durante los primeros meses del nuevo papado.