La seguridad en las carreteras de México, arterias vitales para el comercio nacional, sigue siendo un campo de batalla para el autotransporte de carga. La pregunta clave es si los asaltos a transportistas están disminuyendo o, por el contrario, están registrando un nuevo repunte.
La respuesta, según las cifras, es ambivalente, con fuentes oficiales reportando avances, mientras que consultoras privadas y el sector transportista alertan sobre un incremento en la incidencia y la violencia.
A nivel nacional, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y la administración federal han reportado en el último año una tendencia a la baja en el robo con violencia al autotransporte de carga, atribuyendo la mejora a estrategias como el aumento de la vigilancia de la Guardia Nacional en corredores considerados peligrosos.
De hecho, se ha señalado una reducción significativa en el promedio diario de robos en los últimos años, con algunas fuentes incluso indicando una caída de más del 50% en ciertas autopistas clave como la México-Querétaro y la México-Puebla.
Sin embargo, reportes de empresas de seguridad y monitoreo de carga, como Overhaul y AI27, contradicen esta percepción optimista, indicando que el robo total al transporte de carga se ha incrementado en el último año, con estimaciones que señalan un crecimiento de entre el 9% y el 16% en los incidentes registrados durante 2024 en comparación con 2023.
Estas consultoras argumentan que las cifras oficiales a menudo reflejan un subregistro debido a que muchos incidentes no son denunciados formalmente. Lo que sí es un punto de acuerdo es que más del 80% de los asaltos involucran el uso de violencia.
El delito se encuentra altamente concentrado en algunos estados clave para la logística nacional. Los reportes del sector privado y las denuncias a nivel local coinciden en que las entidades que encabezan la lista de mayor incidencia de robos son:
Estado de México
Puebla
Guanajuato
Jalisco
San Luis Potosí
Las vialidades específicas que se consideran las más peligrosas para el transporte de carga son:
Autopista 150D México – Puebla – Córdoba (Especialmente el tramo de Puebla a Veracruz): Esta ruta es consistentemente señalada como la de mayor riesgo, y es un cuello de botella logístico.
Circuito Exterior Mexiquense (Edomex).
Carretera México-Querétaro.
Carretera Federal 45 (Salamanca-Silao en Guanajuato).
El estado de Puebla se ha consolidado como un foco rojo en el mapa nacional de inseguridad carretera. Mientras algunas entidades lograban pequeñas reducciones en ciertos periodos, Puebla ha experimentado un incremento alarmante en el robo a transportistas.
Este aumento en Puebla ha llevado a que la entidad compita con el Estado de México por el primer lugar en robos en ciertos informes del sector privado, con la Autopista 150D (Amozoc-Esperanza) a la cabeza de la incidencia a nivel nacional.
La carga más robada sigue siendo alimentos y bebidas, seguido de artículos de construcción, industriales y electrónicos, lo que subraya el impacto directo de este delito en la cadena de suministro de productos básicos.
Las cifras oficiales
De acuerdo con el reporte de incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública, en 2024 (de enero a diciembre), a nivel nacional se reportaron 7,978 robos a transportistas, de los cuales 6,691 fueron con violencia.
Para Puebla, en el mismo periodo, se reportaron 2,204 casos, de los cuales 2,128 fueron con violencia.
Las cifras para 2025 (de enero a octubre) reportan 5,204 robos a transportistas, de los cuales 4,262 se cometieron con violencia.
En Puebla, se registraron 1,368 robos a transportistas, de los cuales, 1,323 se cometieron con violencia.