Cuando la varicela regresa: lo que debes saber sobre el herpes zóster

Cuando la varicela regresa: lo que debes saber sobre el herpes zóster

Foto: FreePik

El herpes zóster, conocido popularmente como "culebrilla", es una enfermedad viral que puede transformar la vida de millones de personas en un infierno de dolor y malestar. Causado por la reactivación del virus de la varicela-zóster, este trastorno neurocutáneo afecta a aproximadamente 3 de cada 10 personas, especialmente después de los 50 años.

 

En México, se han reportado alrededor de 7,042 egresos hospitalarios por herpes zóster, con una mayor afectación en personas de 65 años o más, mostrando una tendencia alta en mujeres.

 

El herpes zóster se debe a la reactivación del virus varicela-zóster, el cual ha sido considerado una enfermedad propia de la infancia, habitualmente benigna; no obstante, permanece latente en el sistema nervioso después de una infección de varicela. Por ello, cualquiera que haya tenido varicela puede desarrollar herpes zóster, aunque no todas las personas lo harán.

 

La reactivación del virus puede ocurrir años después de la infección inicial, y se cree que factores como el envejecimiento y un sistema inmunitario debilitado pueden aumentar el riesgo de reactivación.

 

Síntomas

 

Los síntomas suelen comenzar con dolorardor o hormigueo en un área específica de la piel, seguidos de un sarpullido rojo que se convierte en ampollas llenas de líquido. Estas ampollas pueden causar picazón y, eventualmente, se secan y forman costras.

 

Estas lesiones suelen durar entre 7 y 10 días y, en algunos casos, dejan cicatrices. Además del dolor localizado, algunas personas experimentan fiebredolor de cabezafatiga y sensibilidad a la luz.

 

Aunque no existe una cura, el tratamiento temprano con medicamentos antivirales como aciclovir y famciclovir puede acortar la duración de la infección y reducir el riesgo. Las complicaciones más comunes incluyen la neuralgia posherpética, un dolor persistente en el área afectada que puede durar meses después de que las ampollas hayan desaparecido.

 

Mitos y realidades

 

  • El estrés puede ser un desencadenante: Situaciones de estrés extremo pueden debilitar el sistema inmunológico y provocar la reactivación del virus varicela-zóster.
  • Puedes contagiar varicela, pero no herpes zóster: Alguien con herpes zóster no puede contagiar la enfermedad a otra persona, pero sí puede transmitir el virus a alguien que nunca haya tenido varicela, quien desarrollará varicela en lugar de herpes zóster.
  • ¿Por qué culebrilla? El nombre "culebrilla" proviene de la creencia popular de que la erupción sigue el recorrido de una serpiente alrededor del cuerpo; sin embargo, en realidad, la erupción sigue el trayecto de los nervios en la piel.
  • Puede afectar los ojos y causar pérdida de visión: Si el herpes zóster aparece en la cara y afecta el nervio óptico, puede provocar complicaciones graves como ceguera parcial o total.

 

La vacunación es una herramienta efectiva para reducir el riesgo de desarrollar herpes zóster. Las vacunas están disponibles para personas mayores de 50 años y pueden ayudar a prevenir la enfermedad o mitigar su gravedad. Además, estudios recientes sugieren que la vacunación contra el herpes zóster podría tener beneficios adicionales, como reducir el riesgo de demencia.

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