
Nuevas observaciones y cálculos orbitales elevaron a 4 % la probabilidad de que el asteroide 2024 YR4 impacte contra la Luna el 22 de diciembre de 2032. Este análisis, basado en datos obtenidos por el telescopio espacial James Webb, fue llevado a cabo por un equipo de investigadores en el que participa la científica española Julia de León.
Mientras que el riesgo de impacto lunar aumentó, la amenaza para la Tierra disminuyó considerablemente. Según las estimaciones más recientes, la probabilidad de que YR4 colisione con nuestro planeta es ahora inferior al 0.001 %, muy por debajo de 3 % registrado hace algunas semanas.
El asteroide 2024 YR4 tiene un diámetro estimado de entre 46 y 74 metros, y fue clasificado inicialmente en nivel 3 de la escala de Turín, que mide la amenaza de los asteroides en una escala del 0 al 10. Además, nunca un objeto de este tamaño había registrado una probabilidad de colisión tan elevada en la historia de la astronomía moderna.
Aunque un impacto contra la Luna no representa un peligro directo para la vida en la Tierra, sí podría afectar la infraestructura espacial en órbita lunar. El profesor Karri Muinonen, de la Academia de Finlandia, advirtió que la colisión generaría una nube de partículas provenientes de la Luna y el asteroide, lo que podría poner en riesgo operaciones y equipos espaciales en la región.