
El uso constante de dispositivos electrónicos como teléfonos, computadoras, tabletas y relojes inteligentes ha dado paso a un incremento de casos de fatiga visual digital, una condición que afecta la salud ocular debido a la exposición prolongada a las pantallas. Esta fatiga puede afectar la calidad de vida de los usuarios, ya que con el tiempo puede provocar una disminución en las capacidades visuales y afectar otros aspectos de la salud, como el sueño.
Este problema se manifiesta con síntomas como sequedad ocular, irritación, enrojecimiento, visión borrosa, dolores de cabeza y cansancio en los ojos. De acuerdo con los expertos, la causa principal es la reducción del parpadeo, que pasa de 15 veces por minuto a solo 5 o 7 cuando se observa una pantalla, así como la necesidad constante de enfocar y reenfocar genera un esfuerzo adicional en los músculos oculares, lo que contribuye al desgaste visual.
Contrario a lo que se cree, la luz azul no es el principal factor de daño ocular, aunque sí puede influir en la fatiga visual y alterar los patrones de sueño. Sin embargo, los verdaderos factores que contribuyen a la fatiga visual digital son la reducción del parpadeo, la cercanía constante a la pantalla y una postura inadecuada al utilizar los dispositivos.
Para reducir estos efectos, los especialistas recomiendan aplicar la regla 20-20-20, es decir, cada 20 minutos mirar un objeto a 6 metros de distancia durante 20 segundos. También es importante ajustar el brillo de la pantalla al nivel de la luz ambiente y evitar reflejos que puedan aumentar la tensión ocular. Además, utilizar filtros mate o reducir la luz azul en los dispositivos puede ayudar a minimizar el impacto en la vista.
Otro aspecto importante es la ergonomía, ya que la pantalla debe ubicarse a una distancia de aproximadamente 60 centímetros de los ojos y ligeramente por debajo del nivel de la mirada para evitar forzar el cuello y los músculos oculares. También es recomendable parpadear con frecuencia de manera consciente para mantener la hidratación en los ojos.
El uso de lágrimas artificiales también es una medida efectiva para aliviar la sequedad ocular; sin embargo, es importante elegir el tipo adecuado de gotas, ya que algunas pueden contener conservantes que no son lo mejor para un uso frecuente.
Para quienes pasan largas horas frente a una pantalla, el uso de lentes diseñados para reducir la fatiga ocular puede ser una buena opción; además, estos lentes están optimizados para enfocar la vista a una distancia intermedia, reduciendo la tensión ocular. Algunos modelos tienen lentes multifocales que permiten cambiar el enfoque de cerca a intermedio y lejano con mayor facilidad.
Finalmente, los expertos señalan que la fatiga visual digital es una consecuencia directa de la vida moderna, pero con los hábitos adecuados, ajustes ergonómicos y el uso de herramientas preventivas, es posible minimizar su impacto y proteger la salud ocular a largo plazo.