
Tras casi ocho meses de permanecer en su domicilio ubicado en el fraccionamiento Los Gavilanes en la ciudad de Puebla, gracias a que se le impuso la medida cautelar de prisión domiciliaria, el exgobernador del estado, Mario M. fue trasladado al Penal de El Altiplano.
Un juez federal revocó dicha medida y este miércoles por la tarde, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, fue trasladado a la cárcel que abandonó en agosto del año pasado.
Durante los ocho meses de prisión domiciliaria, su residencia permaneció vigilada por la Guardia Nacional, pues, aunque en casa, se le seguía el proceso correspondiente por los actos de tortura en contra de la periodista Lydia Cacho.
Fue la propia periodista quien solicitó, mediante un recurso legal, la revocación de dicha resolución judicial, por lo que de nueva cuenta se modificó la medida cautelar y se ordenó su regreso al Centro de Readaptación Federal en el Estado de México.
El exgobernador fue detenido en febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero, se le trasladó a Quintana Roo donde lo requería una autoridad judicial y, en agosto de 2024, luego de tres años de prisión preventiva, obtuvo la prisión domiciliaria que este miércoles le fue revocada.