Así afecta la jubilación al cerebro de los adultos mayores

Así afecta la jubilación al cerebro de los adultos mayores

Foto: Freepik

El retiro laboral es inicio de una nueva etapa en la vida, donde el descanso y la exploración de intereses personales se convierten en protagonistas, pero este cambio no siempre es sencillo, ya que puede traer consigo impactos emocionales y cognitivos que influyen en el bienestar de las personas.

 

Según la revista Geriatría y Gerontología, muchas personas se adaptan positivamente a la jubilación, aunque para otras representa un problema, pues tanto la pérdida de la rutina y del propósito laboral pueden generar estrés, aumentando el riesgo de ansiedad y depresión, especialmente en quienes carecen de actividades o una red de apoyo.

 

En México, el acceso a la pensión varía según el sistema de seguridad social, ya sea el IMSS o el ISSSTE. Sin embargo, más allá de los requisitos administrativos, la preparación sicológica juega un papel muy importante en esta transición.

 

Diversos estudios han demostrado que el retiro puede acelerar el deterioro cognitivo, como un análisis publicado en la Revista de Economía de la Salud, el cual observó que la memoria verbal tiende a debilitarse tras la jubilación, sugiriendo que la actividad laboral contribuye a mantener ciertas funciones cerebrales. Además, algunas investigaciones en Europa e Inglaterra reforzaron esta idea, evidenciando una disminución en la memoria verbal después del retiro, aunque otras habilidades, como el razonamiento abstracto, parecen mantenerse estables.

 

Asimismo, un estudio de la Universidad de Michigan vinculó la jubilación con un mayor riesgo de depresión en adultos mayores, destacando la influencia de factores sociales y sicológicos en la salud mental durante esta etapa.

 

Ante esta situación, los expertos recomiendan mantener una vida activa para reducir estos efectos negativos, así como participar en actividades intelectuales, sociales y físicas para ayudar a preservar el bienestar cognitivo y emocional.

 

Planificar la jubilación con antelación también puede ayudar, incorporando nuevas rutinas y experiencias, esto con la intención de facilitar la adaptación y evitar la sensación de vacío que algunos experimentan al dejar de trabajar.

 

Más que el fin de una etapa, la jubilación es una oportunidad para el crecimiento personal, y con la preparación adecuada, es posible convertir este cambio en un periodo enriquecedor, lleno de nuevas experiencias y aprendizajes.

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