
Ante el aumento de casos de mpox (viruela símica) y su propagación en nuevas áreas, incluidas zonas de conflicto como República Democrática del Congo (RDC), la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer que la alerta de emergencia sanitaria se mantendrá activa.
De acuerdo con Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, la situación de emergencia se mantendrá debido a la rápida expansión de una nueva variante del virus conocida como clado 1b. Según los expertos, se trata de una variante diferente a la causó brotes en Europa, Norteamérica y otras regiones en 2022.
Según información de la OMS, en lo que va de 2025 se registraron más de 2,100 casos confirmados de la variante 1b en RDC, mientras que en 2024 se reportaron 13,000 casos. Además, se registraron 1,500 casos en Uganda, 500 en Burundi, 20 en Ruanda y nueve en Kenia.
The Emergency Committee on #mpox met this week and given the continued increase in cases, concerns about funding for the response and about conflict in the #DRC, advised me that the upsurge continues to constitute a public health emergency of international concern.
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) February 27, 2025
I accepted…
La OMS declaró emergencia sanitaria desde el 14 de agosto de 2024 ante el aumento de casos en RDC, por lo que enfatizó la necesidad de establecer centros nacionales y locales de emergencia, así como intensificar la vigilancia de los casos y desarrollar planes de vacunación efectivos.
Los expertos aseguran que la variante clado 1b es más contagiosa que la anterior, por lo que las autoridades sanitarias expresaron su preocupación. Aunque su tasa de mortalidad es menor en comparación con los otros brotes, su rápida propagación en zonas con sistemas de salud deficientes se convirtió en un gran problema de salud pública.
Finalmente, la OMS instó a los países a fortalecer sus sistemas de vigilancia epidemiológicas, subrayando la importancia de la cooperación internacional para contener la propagación y evitar que se convierta en una amenaza mundial.