Extracción de leche materna, proceso clave para el bienestar de mamás y bebés

Extracción de leche materna, proceso clave para el bienestar de mamás y bebés

Foto: FreePik

Este 27 de enero se celebra el Día Mundial de la Extracción de Leche Materna, una fecha que evidencia la importancia de la lactancia materna y su extracción en el desarrollo infantil. La leche materna no solo es el primer alimento que un bebé recibe, sino que también es un factor determinante para su desarrollo, fortaleciendo su sistema inmunológico y protegiéndolo de enfermedades. Sin embargo, no todas las madres pueden amamantar directamente a sus hijos, ya sea por motivos de trabajo, salud o por dificultades en la lactancia. En estos casos, la extracción de leche materna se convierte en una alternativa fundamental para garantizar que los más pequeños sigan recibiendo sus beneficios.

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), si todos los niños de 0 a 23 meses fueran amamantados de forma óptima, se podrían salvar más de 820,000 vidas de niños menores de 5 años cada año. La lactancia materna no solo mejora la salud, sino que también está asociada a un mejor rendimiento académico y mayores ingresos en la vida adulta, lo que subraya la importancia de mantener la lactancia, incluso cuando la madre no pueda amamantar directamente.

 

¿Por qué extraer leche materna?

 

La extracción de leche materna puede ser necesaria por diversas razones. Según la OMS, la lactancia exclusiva es recomendable durante los primeros seis meses de vida del bebé, debido a los beneficios nutricionales y de salud que proporciona la leche materna. Sin embargo, hay situaciones que obligan a las madres a extraerla:

 

Problemas con la lactancia directa, donde algunas madres pueden enfrentar dificultades al amamantar, como dolor o grietas en los pezones.

 

En otros casos de prematuridad o problemas de succión del bebé, la extracción de leche permite que el bebé reciba los nutrientes necesarios a través de la leche materna, incluso si no puede succionar directamente.

 

Aumento de la producción de leche, puesto que, la extracción puede ser necesaria para reducir la congestión mamaria y aliviar la incomodidad cuando se tiene una producción excesiva.

 

Trabajo o estudios, ya que, muchas madres que deben regresar al trabajo o continuar con sus estudios prefieren extraer leche para que otros miembros de la familia puedan alimentarlos.

 

¿Cuánto tiempo dura la leche materna luego de ser extraída?

 

Una vez extraída, la leche materna debe ser almacenada y conservada de manera adecuada para garantizar que los nutrientes no se pierdan. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la leche materna extraída debe mantenerse a temperatura ambiente por un máximo de 4 horas, o bien, puede ser refrigerada a temperaturas de 4°C por hasta 4 días.

 

Si se desea almacenar por más tiempo, la leche materna puede ser congelada hasta 12 meses, aunque se recomienda usarla dentro de los primeros 6 meses para preservar la calidad de sus nutrientes. Para descongelarla, se debe hacer de manera gradual en el refrigerador o mediante un baño de agua tibia, nunca en el microondas, ya que esto puede afectar sus propiedades.

 

Es fundamental señalar que la leche materna nunca debe ser recongelada una vez que se descongeló.

 

¿Pierde nutrientes la leche materna extraída?

 

Una de las principales preocupaciones de las madres que extraen leche materna es si esta pierde nutrientes durante el proceso de extracción o almacenamiento. La respuesta es que, si bien hay una pequeña pérdida de nutrientes, la leche materna extraída sigue siendo un alimento de gran calidad y ofrece la mayoría de los beneficios de la leche directamente extraída durante la lactancia.

 

La investigación ha demostrado que los niveles de nutrientes, como las proteínas y las grasas, se mantienen relativamente estables durante el proceso de extracción y almacenamiento a corto plazo. Sin embargo, algunas vitaminas, como la vitamina C, pueden disminuir con el tiempo y la exposición al aire, por lo que es importante seguir las recomendaciones de conservación adecuadas.

 

El Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD) enfatiza que la leche materna extraída sigue siendo rica en anticuerpos y células vivas, esenciales para el sistema inmunológico del bebé. De hecho, algunos estudios sugieren que la leche materna extraída podría incluso contener más anticuerpos que la leche que se amamanta directamente, dependiendo del momento en que se extraiga.

 

En conclusión, la extracción de leche materna es una práctica cada vez más común y necesaria para muchas madres. Aunque la leche materna extraída puede perder algunos nutrientes con el paso del tiempo, sigue siendo una opción nutricionalmente completa para los bebés, garantizando su salud y bienestar en situaciones donde la lactancia directa no es posible. Por ello, es importante seguir las pautas de conservación recomendadas y buscar apoyo profesional en caso de cualquier duda sobre el proceso de extracción.

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