
En septiembre de 1996, Erik Menéndez vio cómo separaban a su hermano mayor, Lyle Menéndez, de la cárcel en Los Ángeles, siendo la última vez que lo vería en más de 20 años. Los hermanos, condenados a cadena perpetua por el brutal asesinato de sus padres, fueron enviados a cárceles diferentes como parte de las medidas de seguridad, lo que se convirtió en otra especie de condena para ellos
“Comencé a gritar su nombre, pero cerraron la puerta. Fue la última vez que lo vi”, recordó Erik en el nuevo documental de Netflix “The Menendez Brothers”.
30 years after the murders, Lyle and Erik Menendez tell their story.
— Netflix (@netflix) October 7, 2024
The Menendez Brothers is now playing. pic.twitter.com/DjNPizrGz9
De acuerdo con los registros, en agosto de 1989 los hermanos Menéndez asesinaron a tiros a sus padres, José Menéndez, un alto ejecutivo de la industria musical; y a Kitty Menéndez, ama de casa. Durante el juicio, los hermanos alegaron haber sido víctimas de todo tipo de abuso por su padre.
Por su parte, la defensa de los hermanos argumentó que el asesinato había sido un acto de desesperación y una reacción al miedo tras la amenaza de que los mataría si lo delataban. “Mi padre me dijo que me mataría si hablaba”, declaró Erik en el juicio de 1993. Sin embargo, fueron sentenciados a dos cadenas perpetuas.
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Las autoridades decidieron que mantenerlos en cárceles separadas era lo más prudente para evitar algún tipo de alianza y que intentaran fugarse o idear otro tipo de maniobras judiciales. “Temía no poder protegerlo. Sentía que una parte de mí estaba al otro lado del estado, confesó Lyle en el documental.
Tras 21 años de soledad y lucha, en abril de 2018 finalmente los hermanos pudieron reencontrarse en la Prisión Estatal Richard J. Donovan. Un momento que Erik describió como “pura felicidad”. “El poder abrazar a mi hermano después de tanto tiempo fue abrumador. No podía creerlo”, comentó Erik.
Hoy, los Menéndez están juntos y sus abogados luchan por una revisión de su caso, con nuevas pruebas relacionadas con los abusos que denunciaron. Mientras esperan un posible cambio en su historia, los hermanos celebran el triunfo de poder verse todos los días después de tantos años.
“Lo veo todos los días y hablamos mucho. Hemos vuelto a ser muy cercanos. Me llevó 21 años”, aseguró Lyle.
A new hearing for the Menendez brothers has been set for November 29th as new evidence of molestation from their father is reviewed. pic.twitter.com/jBCnEa8cuA
— Pop Base (@PopBase) October 3, 2024