Los países más felices del mundo

Investigadores de la Universidad de Columbia dieron a conocer el Reporte Mundial de Felicidad 2022, se trata de la edición que conmemora 10 años de este índice y se puso especial atención a los efectos que la pandemia mundial tuvo sobre la población. ¿Cuáles son los países más felices y cuáles los menos felices? ¿Cómo midieron la felicidad estos investigadores? Aquí lo explicamos brevemente.

 

El ranking de la felicidad se compone de tres elementos: a) la evaluación de vida, b) las emociones positivas y c) las emociones negativas. Se trata de una medición que intenta aproximarse al bienestar subjetivo por lo que se realiza una encuesta mundial a muestras representativas por país. En la evaluación de vida se les pide a las personas que piensen en una escalera de 10 escalones, el escalón 10 es el mejor y el 0 es el peor, a partir de ahí las personas deben señalar en que escalón piensan que están. Esta encuesta la realiza anualmente la empresa Gallup, para el ranking de felicidad usan el promedio de los tres últimos años para atenuar distorsiones por datos atípicos.

 

Las emociones positivas se evalúan a partir de responder si o no a tres preguntas que tienen que ver con el día anterior a la encuesta, si la persona ríe, disfruta y aprende o hace algo interesante. Las emociones negativas también se evalúan por tres preguntas que se responden con si o no sobre lo que sintieron las personas un día previo a la encuesta: si la persona se preocupó, estuvo triste o sintió ira.

 

De esta manera se evalúan 146 países con los que se tienen datos disponibles. Los países más felices están al norte de Europa, son los escandinavos: Noruega, Dinamarca, Islandia y Suiza, muy cerca geográficamente y en el lugar número 5 están los Países Bajos, como se muestra en la gráfica 1.

 

Elaboración propia con datos de WHR (2022)

 

México está en la posición número 46, por lo que podemos decir que es del grupo de países relativamente más felices. Canadá y Estados Unidos, nuestros socios comerciales estuvieron en el lugar 15 y 16 respectivamente; mientras que el país más feliz de América Latina fue Costa Rica en el lugar número 23. En los últimos lugares estuvieron Zimbabwe, Libano y Afganistán. Estos resultados han sido consistentes al menos en los últimos 5 años, sin embargo, se advierte que se amplía la brecha entre los países “más felices” con los “menos felices”. En otras palabras, el mundo se está dividiendo en dos grupos muy claros, el de los felices y el de los no felices.

 

El mismo equipo de investigadores también calculó mediante un modelo de regresión con panel de datos las variables que inciden en la felicidad de los países; encontraron que de manera positiva afecta el Producto Interno Bruto per capita, es decir lo que a cada habitante del país le corresponde de la producción nacional si se dividiera de forma equitativa; el nivel de apoyo social; la esperanza de vida al nacer, la libertad para tomar decisiones y el nivel de generosidad; mientras que de forma negativa la variable que más incidió fue la percepción de corrupción.

 

Si analizamos los puntajes con respecto a ediciones anteriores de esta medición, notamos que el promedio del escalón donde se ven los encuestados ha bajado. Las emociones positivas casi se mantuvieron, pero las emociones negativas aumentaron considerablemente, todo esto ocurrió en el lapso de 2019 a 2021, por lo que puede ser explicado por los efectos que la pandemia mundial tuvo sobre la población. Con respecto a 2006 la gente está disfrutando menos, haciendo menos cosas interesantes, aunque riendo un poco más. Al mismo tiempo ahora se encuentra más triste y preocupada.

 

No obstante, no todo son malas noticias, según este estudio la pandemia de Covid-19 influyó en desarrollar mayores acciones de benevolencia, esta variable tuvo un incremento del 25% a nivel global con respecto a la encuesta anterior. Destacan la ayuda a extraños, las donaciones, el trabajo social y el voluntariado; esto estuvo asociado a un mayor nivel de resiliencia de las poblaciones, es decir, la capacidad que mostraron para reponerse de las situaciones adversas.

 

De igual forma, se detectó que la confianza en las instituciones tuvo efectos positivos en la felicidad porque hubo una relación directa con la disminución de las muertes por Covid. Los países donde los ciudadanos mostraron mayor confianza registraban un descenso en el número de muertes. Al mismo tiempo los modelos de comunicación de las autoridades jugaron un papel determinante; en aquellos países donde la población desconocía los planes de acción frente a la pandemia mostraron peores resultados en el ranking de felicidad.

 

Al final, no olvidemos que la felicidad es un estado de ánimo que tiene explicaciones mucho más profundas y complejas que una encuesta pueda capturar. Que obedece a situaciones subjetivas y por tanto es difícil de medir. No obstante, estos resultados nos invitan a reflexionar sobre lo que hacemos para ser felices y como nos sentimos con respecto a la vida que deseamos. Así que, disfrutemos más, riamos más, hagamos cosas interesantes; preocupémonos menos y dejemos la ira olvidada.

 

*Profesor-Investigador Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo

 

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

 

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