
En enero de 2017, muchos automovilistas pensaron que con la llegada de nuevas franquicias para vender gasolina en México, el precio de la gasolina bajaría por la competencia para captar más clientes; sin embargo, esto no fue así y hoy en día recibimos más de lo mismo.
La apertura del mercado a través de la Reforma Energética provocó que desde hace más de 5 años ya no todas las gasolineras fueran de Pemex, incluso hoy en día el 33 por ciento de las estaciones ya no es de su franquicia.
Pero ¿esto de qué ha servido a los consumidores? De nada, y es que muchos no leímos las letras chiquitas de la Reforma Energética y nos dejamos llevar por el discurso oficial de que la libre competencia haría que el precio bajara.
El problema es que en México, Pemex sigue siendo el único proveedor, por lo que las marcas lo único que hacen es, en el mejor de los casos, colocar algún aditivo que no altere el octanaje permitido y por el cual en el país únicamente se ofrecen dos tipos de gasolina.
Actualmente, los precios en las estaciones son básicamente los mismos, varían por centavos y en el mejor de los casos por un peso, pero no se acerca a la variación estratosférica de precios que la Reforma Energética nos prometió.
En Puebla es posible ver conglomerados internacionales como BP, Gulf, Shell, Mobil, Total, así como otras marcas locales o nacionales que han surgido gracias a la apertura para inscribir nuevas franquicias.
En la actualidad, hay cerca de 600 estaciones de todas las marcas y el mercado local ronda los 11,000 litros al día de combustible, poco si tomamos en cuenta que en la Ciudad de México ronda los 30,000 litros.
¿Qué cambio?
Básicamente, el único cambio que trajeron las nuevas marcas está en la atención, pues la competencia visual obligó a Pemex a mejorar sus instalaciones e incluso renovó la imagen de sus estaciones, para no verse tan anticuadas frente a sus competidores.
Café gratis, descuentos de centavos un día a la semana, lavado de auto gratis por cargas de más de 500 pesos, son parte de los extras que algunas estaciones ofrecen.
De ahí en fuera, la situación de las gasolineras sigue siendo la misma tomando en cuenta que la “calidad” de la gasolina es similar, y que los famosos aditivos que ofrecen no dan en realidad un desempeño por encima del resto, es decir, no es algo que el automovilista verá.
En comparación con otros países, el sistema en México sigue siendo igual, pues ninguna estación ofrece autoservicio, tampoco se ofrecen gasolinas con mayor octanaje que funcionan en la potencia de algunos motores, además de que no hay estaciones híbridas para coches eléctricos.
¿Y los litros completos?
Las nuevas franquicias trajeron nuevos colores, nuevos uniformes para sus despachadores y nuevos esquemas de publicidad, pero rápidamente adoptaron las viejas prácticas para no dar los litros completos a los automovilistas.
En este año, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha clausurado varias estaciones por negarse a la revisión sorpresa para confirmar que entreguen litros completos.
Aunque uno esperaría que las castigadas fueran las estaciones del viejo régimen, lo cierto es que no importa el color, la negativa a la revisión viene en cualquier presentación, pues se han documentado casos de BP, Mobil, Shell y Pemex.
Por ejemplo, la gasolinera Pemex ubicada en Avenida San Francisco 816, en la colonia San Baltazar Linda Vista de la ciudad de Puebla, se ha negado a la revisión de la Profeco.
Pero también lo ha hecho, y en dos ocasiones, la estación del centro comercial Costco, por lo que es común ver sellos de clausura en sus bombas.
Por lo que hace a los precios, varía todos los días los precios promedio, pero la Profeco ha incluido estaciones BP, Mobil, Pemex y Shell entre las que ofrecen el combustible, Magna o Premium, con los precios más bajos a nivel nacional.