
Las separaciones de pareja son complicadas y con una realidad cada vez más frecuente, pero cuando hay hijos de por medio la situación puede volverse aún más tensa y con más implicaciones legales.
En entrevista con Imagen Poblana, la abogada Fernanda Lazcano explicó que los juicios por alimentos son muy frecuentes entre las parejas que se han separado y tienen al menos un hijo.
La abogada dijo que los juicios de alimentos son largos, pues es más común de lo que se cree que los padres no se pongan de acuerdo, y es ahí cuando entra la violencia vicaria.
Este tipo de violencia es aquella en la que uno de los padres usa a los hijos para lastimar a la expareja o causarle un daño, como puede ser a través del chantaje.
La forma más común son los acuerdos por custodia, pues muchas veces los padres buscan reducir las expectativas económicas o que su expareja acepte recibir menos dinero, a cambio de que el otro padre ceda en la custodia.
Otra forma de manipulación es que uno de los padres se siente influyente y amenaza a su contraparte con quitarle la custodia de él o los hijos, si es que insiste en pedir una pensión.
De acuerdo con la abogada, en algunos casos los padres llegan al extremo de modificar la propiedad de sus bienes para que al momento de que se haga la evaluación socioeconómica, la pensión se fije por debajo de lo que en verdad debería.
En este sentido, Fernanda Lazcano recordó que uno de estos casos era el de su colega Cecilia Monzón, quien antes de ser asesinada había denunciado que Javier López Zavala traspasó sus propiedades para que no le diera la pensión justa a su hijo.
“Hay muchos casos donde uno de los padres decide fregar a su pareja, los hijos se vuelven una herramienta y lamentablemente en este rubro la justicia es muy larga, no siempre hay un acuerdo ni una solución rápida”, señaló.
La evasión a los gastos por alimentos y pensiones para los hijos o parejas tiene un alcance civil, por lo que los jueces de lo familiar siempre buscarán la mediación entre las partes.
Otro tipo de pretexto para reducir las pensiones es la informalidad, pues la abogada ha documentado casos en que el padre que está siendo demandado renuncia a un empleo formal, para decir que no tiene ingresos.
Demostrar ingresos informales es un proceso largo y que requiere trabajo extra del demandante, por lo que se vuelve una estrategia muy común.
En promedio, muchos juicios por alimentos duran hasta dos años, pero algunos se extienden hasta por media década o algunos simplemente se cierran sin solución cuando una de las partes desiste.
Cuando se obtiene una sentencia favorable para una de las partes, agregó, el alcance ya puede ser penal, pues se pueden obtener órdenes de aprehensión por no acatar una resolución judicial.