
Uno de los principales motivos que impide que muchas personas se tatúen es que se trata de una decisión vitalicia, pero aparentemente esto cada vez importa menos a los adolescentes, que ahora es el público que más se acerca a los estudios de tatuaje.
José Ángel Cervantes es el encargado del estudio “Nemesis Tattoo” donde hacen perforaciones y tatuajes. En entrevista con Imagen Poblana, confirma que en los últimos años la tendencia de clientes son las mujeres.
Pero a pesar de la trascendencia que puede tener el tatuarse, José Ángel revela que las mujeres que acuden a tatuarse son menores de edad, jóvenes de entre 16 y 17 años que lo hacen con un permiso por escrito de sus padres.
“Por lo general, últimamente el público es la mujer, que ahora sí es la que más viene a tatuarse. Ahora ya son más jóvenes, ya desde los 16 o 17 años, obvio con permisos y cuestiones de sus papás, pero sí, ya la mayoría son chicas jóvenes”, explica.
Además del permiso de sus padres, también es muy probable que sean ellos quienes también tengan que pagarles el tatuaje, pues no es algo barato pese a que históricamente el tatuaje está ligado a las clases bajas y marginales.
Sin embargo, personajes como Christian Nodal con su rostro tatuado o Justin Bieber, con todo el torso lleno de tinta, han vuelto los tatuajes un objeto de deseo aunque los tatuajes más baratos parten de 500 pesos.
Por ese precio, el cliente podría obtener unas iniciales, una figura muy pequeña y simple como una cruz o algún otro objeto sencillo, pero mientras más avanza la complejidad y el tamaño crece, deberás de invertir más dinero.
Un tatuaje más grande dependerá de su complejidad y del color, pero generalmente puede rondar de los 2,500 a los 5,000 pesos, aunque también los hay más caros para aquellos que ya no se sienten satisfechos con lo común.
De acuerdo con José Ángel, los tatuajes son tan dolorosos según lo asimile el cliente, pues hay algunos que sufren mucho desde que ven la aguja, pero hay otros que simplemente parecieran no sentir nada.
Un tatuaje más grande no solamente dependerá de tus recursos, sino también de tu capacidad para asimilar el dolor, ya que según José Ángel hay clientes que soportan 3 o 4 horas de sesión; otros, apenas 15 minutos.
¿Dónde duele más tatuarse?
La zona más dolorosa para tatuarse también dependerá de cada persona, pero desde la experiencia de José Ángel y sus conocimientos sobre la anatomía humana, las zonas donde hay una unión de huesos o las costillas son las más sensibles.
“Por experiencia y lo que me han dicho es la parte de las costillas y donde tenemos movilidad como codos, nudillos, son lugares que duelen mucho”, explica y agrega que respecto al rostro, hay algunas partes que sí pueden doler como los pómulos o la frente, pero las mejillas o el cuello tienen menos terminales nerviosas.
¿Y si me arrepiento?
En el local de José Ángel, ubicado en la 11 Poniente número 321 en el Centro de Puebla, no hace el borrado de tatuajes, pero a sus clientes los remite a otro estudio en el cual sí se hace el borrado con láser.
José Ángel dice que antes incluso se cortaba piel con un bisturí para retirar tatuajes pequeños, pero actualmente solo se recurre al láser o a poner un tatuaje nuevo para cubrirlo.
En el asunto del láser, la sesión puede costar hasta 2,000 pesos, pero la mayoría de los tatuajes no se quitará con solo una; en promedio, se requieren de cinco a diez sesiones, según el tamaño del tatuaje.
Así que lo que más recomienda José Ángel es que se efectúa un tatuaje cuando eres mayor de edad y que lo hagas con una larga evaluación de la imagen, palabra o símbolo que se va a dibujar.
Como tatuador, él hace sugerencias pero finalmente es el cliente quien decide, por lo que si alguien quiere tatuarse el nombre de su pareja, el tatuador lo hará a pesar de las muchas historias de lo mal que puede acabar esto.