2024, la encrucijada del siglo

Si bien es un lugar común escribir que lo que ocurra en los próximos meses definirá muchas de las candidaturas de la elección de 2024, es un poco más sofisticado detallar que la tensión política crece debido a que nos enfrentamos como país a una encrucijada que nos podría llevar hacia una modificación de sistema político en lugar de a un simple cambio de presidente de la república.

 

En efecto, la elección concurrente de 2024 está acelerando los movimientos estratégicos de las fuerzas y cuadros políticos, pero estos movimientos son más agresivos debido a que el país se encuentra de frente a un cambio de época.

 

Me explico.

 

Tras la llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador junto con los representantes de su Cuarta Transformación, en el país iniciaron una serie de cambios que, sin embargo, no han podido ser tan rápidos como el propio presidente desea.

 

La descentralización del poder en organismos gubernamentales, los equilibrios causados por el propio sistema político e incluso el complejo sistema hacendario y de disciplina financiera - fenómenos que ocurrieron en décadas- han contenido en cierta medida las intenciones de modificación sistemática de López Obrador y sus funcionarios.

 

Sin embargo, un segundo sexenio podría acabar con esa contención. Lo saben los actores políticos de los distintos partidos y, por ello, la tensión aumenta entre más se acerca 2024.

 

No solo en Puebla, en todos los estados, los actores del poder están interesados en las gubernaturas porque de las victorias locales depende el triunfo de la elección presidencial.

 

Si tanto la oposición como el actual régimen saben que en 2024 se puede consolidar la transformación sistémica del país o, en su defecto, regresar al modelo anterior de concertacesiones y acuerdos extrapartidarios, entonces tenemos una tensión inusitada causada por la suprema importancia de la próxima sucesión: una encrucijada del modelo político y económico del país.

 

En ese contexto deben entenderse todas las proyecciones políticas actuales. Desde la lucha interna del PAN poblano, hasta la búsqueda de protagonismo político de los aspirantes de Morena a la gubernatura.

 

La misma tensión local se percibe en el plano federal con los aspirantes Ricardo Monreal, Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard. Unos y otros destruyéndose a través de filtraciones en medios de comunicación. Claro que estas siempre han ocurrido, pero el anticipado uso de las mismas se debe a la tensión por un 2024 simbólico.

 

En tres años, México enfrentará una encrucijada histórica de la que dependerá el futuro de varias generaciones. Desde los setentas no hay un escenario tan complejo para la modificación de nuestra realidad social porque, a pesar de lo que muchos no quieran aceptar, la realidad es que del poder público emanan los cambios sociales y ahora nos enfrentamos a la encrucijada del siglo.