La violencia normalizada en México, un fenómeno que supera a países en crisis

La violencia normalizada en México, un fenómeno que supera a países en crisis

Foto: Freepik

Los ataques más recientes de las pandillas de Haití dejaron 12 muertos en las calles de la capital, Puerto Príncipe, donde quedan cuerpos sin vida a vista de la gente a mitad de la calle. Si bien es una situación que alarma al gobierno de dicho país, es una cifra considerablemente menor de lo que se ve en México en un día “normal”, en el que se dan más de 60 homicidios dolosos diarios.

 

Estas olas de violencia en México han sido una constante desde hace casi dos décadas y, en lo más reciente, se ha intensificado al punto de que resulta parte de lo cotidiano en el país. Por si fuera poco, en los meses recientes la inseguridad se trasladó al ámbito de la política, especialmente a las elecciones, donde van casi cinco decenas de candidatos asesinados.

 

Por ejemplo, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), tan sólo este fin de semana en México fueron asesinadas 243 personas, por lo que en todo el año van cerca de 5,856 personas asesinadas. En total, en lo que va del sexenio de Andrés Manuel López Obrador se han registrado más de 181,000 homicidios dolosos.

 

Así, la violencia y la inseguridad en México se han convertido en algo que se ve como normal, lo que algunos expertos en la materia han acuñado al tiempo que lleva el país en esta crisis. Las principales olas de inseguridad y violencia se vieron durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, del 2006 al 2012, cuando detonó la llamada “guerra contra el narcotráfico”.

 

Desde ese momento a la fecha, la violencia no ha hecho más que incrementar, pese a las promesas de mejorar el sistema de seguridad. La normalización de la violencia e inseguridad también se da porque gran parte de la población se han enfrentado al menos una vez a un hecho delictivo en su vida.

 

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2023, en México durante el 2022 al menos el 27.4 % de los hogares tuvo a uno de los integrantes de la familia como víctima de un delito. En total se dieron más de 21.1 millones de personas de 18 años o más que fueron víctimas de la delincuencia.

 

Y es que este fenómeno afecta a toda la población sin distingo, como a los niños, niñas y adolescentes (NNA), pues del 2015 al 2022 se registraron 33,221 casos de menores víctimas de corrupción, extorsión, feminicidio, homicidio, maltrato, lesiones o delitos contra su libertad. A esto se suma que en nuestro país cada día hay entre ocho y 11 feminicidios, algo que se ha vuelto habitual.

 

Sin embargo, en meses recientes uno de los casos de inseguridad que más ha crecido es la violencia electoral, que se da precisamente a pocos meses de las elecciones más grandes de la historia del país. Previo a las elecciones del 2018, en el proceso electoral de ese año fueron asesinados 48 precandidatos a cargos de elección popular.

 

Este número está a punto de ser superado, ya que en este proceso electoral van 125 hechos delictivos en contra de candidatos, de los cuales, 46 son asesinatos directos a candidatos. El caso más reciente fue el de Jaime González López, el candidato de Morena a la alcaldía de Acatzingo, en Puebla, quien fue ultimado en un lote de autos de su propiedad.

 

Si bien los asesinatos son los casos más sonados, la realidad es que también se dan hechos como 19 atentados, 54 casos de amenazas y al menos seis secuestros. Esta ola de inseguridad ha ocasionado que otros aspirantes desistan de seguir en el proceso, algo que se ve en Michoacán, donde 34 candidatos declinaron de sus pretensiones por miedo a perder la vida en uno de los estados más inseguros.

 

A falta de poco más de dos meses para que se lleven a cabo las elecciones, en las que se elegirán a más de 20,000 servidores públicos, estas cifras de violencia podrían incrementar, afectando los procesos democráticos y la vida de la sociedad.

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